Soñé que estaba en Argentina. No era yo. Era una niña.

Tú también estabas ahí pero eras mayor que yo. Estábamos haciendo el mismo recorrido que hicimos cuando estabámos juntos.

Y entonces me desperté. Sueño casi todas las noches, siempre hay algo nuevo.

CONTIGO PUEDO ESCAPAR DEL SILENCIO.

Si nos hubiéramos conocido de niños habríamos tenido más tiempo.

Pienso en ello a menudo…

Habríamos caminado por la playa; tú me habrías contado tus secretos, pero no habrías tenido ningún secreto que contar…

Hubiéramos hecho tantas cosas. Hay tantas cosas que no podremos hacer. Tantos lugares de tú vida que me encantaría poder ver.

Cada vez que nos besamos me preocupa que sea la última vez, y a ti también. Lo noto.

Adiós

Han pasado muchas cosas desde la última vez, pero no he vuelto a Buenos Aires. Y sé qué es un lugar más donde no estás, pero es el último lugar donde no me lo han confirmado y eso me deja una pequeña esperanza. Y aunque no es mucho ni suficiente, sigue siendo una esperanza.

Desde la última vez me he estado preguntando si el olor de la hierba recién cortada todavía persiste en el aire. 

Se que es una tontería, pero no puedo evitarlo.

Desde la última vez, he estado pensando que si algo dura años, segundos o para siempre, no importa. Porque desde la última vez, me he dado cuenta que no debería medir el tiempo en su duración si no en su abundancia.

En lugar de enfadarme porque no haya durado más, he decidido estar agradecida. Agradecida por la abundancia de tiempo que pasé contigo.

Pero, aunque estoy agradecida te he echado mucho de menos.

He echado de menos tu sonrisa al despertarte.

He echado de menos mirarte pensando que eras una de esas extrañas personas que aligeran la carga en un mundo que insiste en añadir más.

Te echo de menos cuando me siento cerca de ti, pero te extraño aún más cuando estoy ocupada y me siento distante.

Desde la última vez he pasado mucho tiempo pensando… ¿Y sí?, ¿Y sí no me hubieras dicho que estabas enfermo? ¿Hubiéramos estado juntos sí lo hubiera sabido desde el principio?

¿Dónde habríamos vivido y quiénes habríamos sido?

Pero son preguntas que nunca tendrán respuesta y quizás eso sea lo que las hace tan atractivas, porque al contrario de la realidad, no tienen en cuenta las cosas como son.

Desde la última vez la vida ha continuado como suele pasar.

A veces pienso que soy feliz. Los días más difíciles son aquellos en los que todo es normal y está bien.

También observo la naturaleza; observo como florece, muere y resucita.

Cuando te conocí, por primera vez en mi vida me sentí segura de algo. Supe que estaba enamorada. Y desde la última vez no he dejado de quererte.

Pero desde la última vez, he empezado ha querer más de lo que me hubiera atrevido antes.

Adiós…

Deja un comentario