500 AÑOS NO SON TANTO. Parte 2

“Un lugar en el futuro” continúo funcionando 5 años más hasta que el 10 de julio de 2045 cerró.

Las pocas personas que compraron los servicios fueron entregadas a los seguros y distribuidas por diferentes lugares del planeta. Por cuestiones que se aclararán después, el tanque de criogénesis de Samantha fue planeado para abrirse el 10 de julio de 2735. Es decir, 200 años más, de lo inicialmente proyectado.

Cuando Samantha despierta siente como si hubiese estado soñando. Recuerdos de voces y sonidos sin sentido se hacen eco en su cabeza. Si bien el tanque está programado para una descriogenización “Amigable” a Samantha le cuesta encontrarse en espacio y tiempo.

Al cabo de un rato los ojos le permiten ver. La habitación está completamente vacía. Una voz le pide que se calme y que cierre los ojos mientras la estabilizan.

Samantha los cierra. Esta vez ve colores, fragmentos del universo hasta que finalmente se queda dormida.

Después de unas horas vuelve de nuevo en sí. El cuerpo responde. La misma voz le indica que es momento de sentarse, despacio. Se sienta. Sigue sin ver a nadie, tampoco identifica sonidos. La voz le indica que respire. Respira. Pronto se da cuenta que está en manos de un asistente virtual. La voz le indica que se pare. Luego le informa la cantidad de oxígeno y que abrirá la puerta del tanque. La puerta se abre. La voz le pide que de varios pasos e intente llegar afuera.

Encima de la mesa hay una carta. Samantha la abre.

“He tenido que traerte aquí, estás en tú casa. La salida estará activa en cuanto lo pidas”

No aparecía firma alguna. Samantha se acerca a la única salida que ve, pero no pasa nada. Mira de arriba a abajo sin encontrar una apertura.

– ¿Ábrete puerta? – Su voz sonaba ronca. Habían pasado 700 años desde la última vez.

El búnker se abre dando paso a una gran cantidad de luz. Samantha se tapa los ojos hasta adaptarse.

MOLECULAR TRANSFORMATION.

– ¿Hola? ¿Hay alguien? –

-No parece haber nadie alrededor- se dijo a sí misma.

La casa de su padre había cambiado hasta ser irreconocible. Múltiples objetos totalmente desconocidos se ubicaban por doquier. El cielo mismo parecía diferente.

Un androide se acerca y la escanea; sin embargo, el aparato no se detiene. Samantha se dispone a seguirlo cuando escucha una voz.

-El desayuno está a su disposición, Miss Kapoor. El Dr Kapoor ha dejado instrucciones claras para su nutrición-. El espacio comienza a cambiar alrededor. Samantha asustada busca en donde resguardarse mientras trata de comprender el complejo sistema de transformación molecular que está observando. Lo que antes parecía una sala se ha convertido en menos de 30 segundos en un comedor con vistas a un jardín lleno de orquídeas y un lago.

Posteriormente el desayuno es – ¿Impreso? Por ¿Una máquina láser?  Quién iba a pensar que el futuro sería como esa serie que le gustaba a mi padre… ¿Cuál era el nombre?  (…) ¡Los supersónicos! Tengo mi propia robotina – Su risa rompe el silencio.

-Miss Kapoor, desayune por favor-. Su apellido no era y nunca había sido Kapoor.

-¿Desde cuándo soy Miss Kapoor?- Samantha pregunta a la IA, esperando una respuesta.

-No tengo acceso a dicha información-.

– Ok… Vamos a ver, ¿Cuál es mi nombre completo? –

-Samantha Kapoor, hija de Luis Montané. Emparentada con Arturo Kapoor-.

-Arturo…- repitió ese nombre e inmediatamente recordó los ojos marrones de aquel chico de la India, como en un flashback. Luego se preguntó si la India seguiría en pie…

-¿IA… mmm. Tienes nombre? –

– Alfa3523 –

– Te voy a llamar Alexa ¿puedo? –

– Cambiando nombre a Alexa. –

– ¿Alexa, en qué año estamos? –

– Año 2735 de acuerdo con el calendario gregoriano-.

Samantha dio un salto de la mesa escupiendo el jugo de naranja que tenía en la boca.

-Son 200 años más-…

Luego se fijó en que el líquido regado comenzaba a ser absorbido por las diferentes superficies: la mesa, la silla, el suelo. Las partículas parecían vibrar hasta cambiar de estado. ¿De estado o de composición química?

-Alexa, cuéntame los eventos más importantes de los últimos 700 años-

1. La IA explica matemáticamente el nacimiento del universo.

2. Neoilustración y cambio de paradigma.

3. La revolución energética.

4. Expediciones del S 24.

5. La revolución molecular.

-Miss Kapoor, se me ha pedido insistirle en que descanse. El período pos criogénesis debe ser respetado-. Fue entonces cuando apareció el droide que había visto previamente. De nuevo la escaneó y sin que Samantha pudiese hacer algo al respecto el droide le administró un sedante.

Despertó al día siguiente completamente confundida. En cuanto quiso pararse el droide se acercó.

-Su tratamiento ha terminado- De la piel de Samantha comenzaron a salir partículas que se iban aglutinando hasta formar un líquido plateado parecido al mercurio.

El droide puso las partículas en un frasco el cual puso encima de una mesa cercana.

-Si se siente enferma beba del frasco y no olvide regresarlos, se descargan-. Después de la advertencia el droide salió de la habitación. La luz se colaba por una ventana, fue entonces cuando pensó en que un baño le vendría muy bien.

-Alexa, quisiera bañarme- Frente a ella aparecieron varias escenas. Eligió “baño japonés”. Inmediatamente la habitación se transformó, el monte Fuji apareció imponente.

Samantha no dudó en meterse al agua caliente.

-Todavía hay agua- y se hundió en la tina. Debajo, los pensamientos comenzaron a fluir, los recuerdos seguían en un ayer lejano, aunque para ella no lo era.

Pensó en que todo aquello que alguna vez había amado, ahora, era polvo. Quiso gritar. Aguantó la respiración hasta que el instinto de supervivencia hizo lo suyo.

-Hay una cierta hermosa ingenuidad en quien no ha perdido nunca a un ser amado- se dijo. Luego quiso un cigarrillo. Alexa le explicó la prohibición del S23.

-Pues espero que mi búnker siga en pie-. Pensó mientras agarraba una toalla. Luego se preguntó si la ropa seguía siendo ropa.

-Alexa, quiero vestirme-. De nuevo una pantalla le dio a elegir entre varias opciones.

Samantha eligió un mono tono azul y oro. Las partículas se agruparon y crearon un material parecido al algodón.

Cuando se sintió lista, quiso salir. Tomó el frasco que aún permanecía sobre una mesa, aunque no la misma mesa.

-Alexa, ¿es seguro salir? –

-Absolutamente-, contestó la voz. Entonces apareció la sala. La puerta hacia el exterior se abrió. Samantha echó a caminar sin tener muy claro hacia donde iba.

Continuará…

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